Aprender con todo el cuerpo: por qué el movimiento es el gran olvidado del aula
Si echamos un vistazo a una clase típica, la imagen es siempre la misma: filas de sillas, mesas y estudiantes sentados en silencio durante horas. El cuerpo quieto, los ojos fijos en la pizarra o en un libro, las manos solo para escribir. Hemos construido un modelo educativo que parece creer que aprender es una actividad exclusivamente cerebral, y que el cuerpo debe permanecer domesticado, inmóvil, casi invisible. Pero la neurociencia es clara: el movimiento no es un enemigo del aprendizaje. Es uno de sus mejores aliados. El cerebro no es una computadora independiente del cuerpo Durante décadas, imaginamos el cerebro como un procesador informático que recibía datos, los analizaba y devolvía respuestas. El cuerpo era solo el vehículo que transportaba ese cerebro al aula. Pero hoy sabemos que la cognición está encarnada, que el pensamiento no ocurre solo entre neuronas, sino en interacción constante con el entorno y con el propio cuerpo. Moverse activa áreas cerebrales implicadas en la at...





