La escuela y la despedida: por qué enseñar a decir adiós también es parte de la educación
Un estudiante cambia de colegio y se va sin despedirse. Un grupo de amigos se separa al final de curso y cada uno sigue su camino. Un docente se jubila y la clase no sabe cómo decirle adiós. La escuela está llena de despedidas: cambios de etapa, cambios de clase, cambios de profesor, fin de curso. Pero rara vez se enseña a despedirse. La despedida se vive en silencio, con incomodidad o con evasión. Y sin embargo, saber decir adiós es una de las habilidades más importantes para la vida. Porque la vida está llena de finales, y aprender a cerrarlos bien es aprender a vivir. El problema: la despedida como algo a evitar La escuela ha construido una cultura donde las despedidas se evitan. No se habla de ellas. Se minimizan. Se apresuran. "No pasa nada", "ya os veréis", "el tiempo pasa rápido". La despedida se convierte en una incomodidad que se quiere resolver rápido. Pero cuando la despedida se evita, se pierde la oportunidad de cerrar ciclos, de agradecer, de ...





